lunes, 5 de mayo de 2008




En Antioquia

Guatapé, polo turístico



La naturaleza imponente, dinámica y armoniosa, hace de Guatapé un verdadero paraíso turístico, donde el alma y los sentidos se desbordan, ante la belleza y espectacularidad manifiesta. Desde El Peñón de Guatapé, se obtiene dominio visual de todo el Oriente antioqueño.

El formidable Peñón, tradicionalmente conocido como piedra de El Peñol, único en Colombia y América; el embalse con su recreación y deportes náuticos; la isla de la fantasía, el malecón, el ecoturismo, los zócalos de las casas; y las reliquias históricas, culturales y religiosas de este municipio, constituyen un real jardín de las delicias.

Cerca de 10.000 personas visitan este emporio natural, cada semana, provenientes de todos los rincones de la patria y de países como Japón, China, Estados Unidos, Francia, Italia, etc. En 2006 se registró una cifra récord de 35.000 turistas, en un sólo día, en el cual circularon 7.000 vehículos.

Guatapé, ubicado a 77 kilómetros de Medellín, y a 45 minutos del aeropuerto internacional José María Córdova de Rionegro, con clima frío moderado, tiene disponibles para los turistas un total de 1.000 camas, entre hoteles, cabañas, apartamentos, hostales y residencias, con precios ajustados a todos los bolsillos.

Más de 35 restaurantes ofrecen platos exquisitos, la gastronomía es manejada por expertos en las artes culinarias. Vendedores estacionarios y ambulantes, brindan comidas rápidas y golosinas variadas, en el malecón.


El Peñón de Guatapé

Antes de llegar al municipio de Guatapé, se divisa La Piedra como un guardián tutelar y dominante, que impacta por igual a propios y extraños. Esta mole, es una de las tres más grandes del mundo, ostenta una altura de 220 metros. Ocupa el primer lugar por su masa y volumen, en Colombia. Es la segunda mole granítica en su clase que se puede escalar, la primera está en Río de Janeiro.

Los científicos consideran que este batolito se formó hace unos 70 millones de años. Es único por su estilo, forma y ubicación, y ha sido objeto de numerosas leyendas de espantos, conjuros, maldiciones, sonidos, etc.

Los turistas acceden a la cima después de recorrer 649 escalones, donde el panorama inunda el espíritu de gozo, por su belleza y esplendor. Niños, jóvenes y adultos, contemplan desde allí el embalse y diferentes poblaciones del Oriente antioqueño. En un día suben hasta 2.000 personas, quienes en la cúspide encuentran venta de refrescos, alimentos y artesanías; además, un edificio de tres pisos con terraza, a modo de observatorio.


El Embalse Peñol - Guatapé

Las obras civiles del embalse fueron realizadas entre los años 60 y 70. El río Nare se represó en dos etapas, en los años 70 y 78, para la generación de energía, a través de la Central Hidroeléctrica Guatapé, que hoy posee el 4.17% de la capacidad efectiva neta del Sistema Interconectado Nacional Colombiano -SIN.
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El embalse Peñol-Guatapé contiene 1.236 millones de metros cúbicos de agua y es el mayor embalse de regulación multianual que existe en Colombia. En 1978, se inundó totalmente el antiguo pueblo de El Peñol y parte de Guatapé, para hacer posible este embalse.

La Hidroeléctrica Guatapé junto con las de Playas, Jaguas y San Carlos, que conforman la cadena de aprovechamiento hídrico Nare – Guatapé, representan el 16.19% de la capacidad efectiva neta del SIN.

Potencial turístico

El embalse, fuera de su utilidad en la generación de energía, también ofrece un gran potencial turístico. Allí, 12 barcos dotados de bares, comestibles, música y otros atractivos, pasean a los turistas por diferentes rutas, en medio del jolgorio y la alegría. La movilización acuática, también se realiza en 40 lanchas de servicio público, y en más de 200 particulares. Actualmente, existen tres marinas o aparcaderos de lanchas.

Deportes, recreación y competencias náuticas, se multiplican los fines de semana en Guatapé, donde existen grupos de rescate, preparados en salvamento y primeros auxilios. Además, una inspección fluvial, dependiente del Ministerio de Transporte, presta sus servicios, en forma permanente.

La pesca, es una de las actividades favoritas de muchos visitantes. En el embalse se puede obtener fácilmente trucha bass, tilapia, mojarra, cachama, etc. El baño está prohibido en esta represa, que en algunos puntos llega hasta 150 metros de profundidad.

Guatapé posee un área total de 99 kilómetros cuadrados, de los cuales 30 corresponden al embalse. Actualmente, tiene 5.000 habitantes, de los cuales unos 3.000 viven de la actividad turística, el resto se dedica a la construcción, agricultura, ganadería y pesca artesanal.


Guatapé cambió su destino

Guatapé fue fundado en 1.811 por el marinillo Francisco Giraldo y Jiménez, y sus dominios se extendían hasta Alejandría y San Rafael. Era habitado por una tribu indígena cuyo cacique se llamaba Guatapé. Fue erigido municipio en 1.867. En los tiempos de la conquista y la colonia, perteneció al Cantón de Marinilla.

Era un pueblo olvidado, pero cuando empezaron los macroproyectos energéticos del país, en la década del 60, su vida y paisaje dieron un salto radical. Muchos propietarios, luego de vender sus tierras para el embalse y la hidroeléctrica, se desplazaron hacia la costa, los llanos, el eje cafetero, etc. Esos territorios fueron negociados por el actual Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, cuando se desempeñaba como Jefe de Bienes de Empresas Públicas de Medellín.

De repente, la pequeña localidad se vio invadida de maquinaria pesada y tractomulas, que rodaban con dificultad por calles estrechas, llevándose consigo los aleros de las casas. Los habitantes estaban sorprendidos, ignoraban cuál sería el impacto de toda aquella movilización. Además, se quedaron estupefactos, con la llegada de numerosos foráneos, gente de otras ciudades colombianas, mexicanos, japoneses, chinos, peruanos, italianos, etc.

Guatapé se convirtió en un pueblo cosmopolita, con un fenómeno social de grandes proporciones: hubo especulación en la compra y venta de tierras, paros de protesta por los cambios en la región, trabajo para muchos en las obras, emigración de otros, giro en la economía local, enlaces matrimoniales con extranjeros, incremento de la población en 7000 personas, antes, eran unos 3000, etc. Terminados el embalse y la hidroeléctrica en 1978, los habitantes se redujeron a 4000.


De campesinos a nautas

Desde hace más de 30 años, el destino cambió radicalmente la vida de los habitantes de esa localidad, quienes de campesinos dedicados a la agricultura, ganadería y explotación de madera, se vieron obligados a convertirse en nautas, es decir, en hombres de marina, con actividades totalmente diferentes. De la arriería, la siembra y la cosecha, pasaron a la navegación, pesca, construcción de embarcaciones y desarrollo del sector turístico. Esta singular transformación, ocurrió a raíz de la construcción de la Central Hidroeléctrica de Guatapé.

Cuando Diego Calle Restrepo fue gerente de Empresas Públicas de Medellín - EPM -, tuvo poco interés en que se desarrollará el turismo allí, porque esta obra hacía parte de la infraestructura eléctrica nacional. Luego, avizoró una fuente importante de recursos, en esa actividad. Sólo a mediados de la década del 80, fue pavimentada la vía Marinilla - Guatapé. A principios de los años 90, se inició un turismo incipiente, impulsado por gente de afuera, en forma desordenada, porque ni los nativos, ni la municipalidad estaban preparados para ello.

El primer barco bar grande, fue construido por el argentino Carlos Faijó y otro paisano suyo, quien vivía con su esposa en una casa flotante, lo hicieron en forma rudimentaria, con discoteca. Muchos los imitaron, y así le apostaron al turismo, según el exalcalde Orlando Giraldo Cardona.


Ecoturismo

La Isla de la Fantasía. En un espacio de 20.000 metros cuadrados, exhibe un paisaje natural inigualable, con exuberante vegetación y todas las condiciones para el descanso y sano esparcimiento. Ubicada a dos kilómetros del casco urbano, se llega a ella, a través de un paseo en lancha que sólo dura siete minutos.

Este proyecto contempla quince cabañas de madera, ya se han construido cuatro. Además, casa campesina, restaurante gourmet, spa, zonas húmedas, senderos ecológicos, miradores, Centro de Convenciones, áreas recreativas y deportivas, zonas de pesca deportiva y cultivo de peces en jaulas flotantes, sectores de camping y picnic, guía turística, y servicios náuticos como sky, kayac y bicicletas. Su costo total es de 1.300 millones de pesos.

Guatapé cuenta con otros sitios de interés para el turismo ecológico, como son:

Cascadas de Cañada Fea, ideales para caminata y escalado.

Trincheras de Córdova, sendero de herradura, donde se atrincheró José María Córdova contra Bolívar, por allí, pasaban los arrieros provenientes de Puerto Nare hacia el Valle de Aburrá.

Cavernas de la Peña, resguardo indígena de exótica belleza, ubicado a veinte minutos del casco urbano.

Bosques Naturales de las veredas El Rosario y Santa Rita, pródigos en especies vegetales endémicas, como la palma buchona y el magnolio guatapensis, únicas en la región.

Quebradas El Rosario y La Ceja. La primera, brinda a los turistas oportunidad de pesca deportiva de sabaletas. La segunda, ofrece balnearios naturales en la vereda El Roble.

Parque Lineal Quebrada La Ceja. Situado en el sector denominado “aeropuerto”, es una zona de camping, picnic, kioscos de madera con asaderos, baños, juegos y todos los servicios públicos.

Parque Ecológico La Culebra. El abanico de posibilidades recreativas y deportivas, lo complementa este parque ecológico, perteneciente a Comfama.


Agroturismo

En Guatapé, varias granjas privadas de las veredas La Piedra y Quebrada Arriba, vienen haciendo demostraciones de producción limpia. Practican la capricultura, cunicultura, piscicultura y otras.


Turismo Religioso, Cultural y de Aventura


Los Monasterios “Santa María de la Epifanía” de los monjes benedictinos, y “Paráclito Divino”, regentado por monjas benedictinas del Tyburn, congregan a los turistas en actividades religiosas como la Santa Misa, retiros espirituales y otros oficios sacros.

El Templo principal de Guatapé “Nuestra Señora del Carmen”, es admirado por su arquitectura greco-romana; al igual que la Casa Cural, y la Casa de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, por su estilo colonial y grandes jardines.

Calle del Recuerdo. Esta es quizá, la riqueza cultural más importante de Guatapé, porque contiene la historia del antiguo pueblo que se inundó, con sus vetustos zócalos, puertas, ventanas, techos y calles empedradas. Aquí yace la memoria de un pueblo.

La Casa Museo del municipio, se encuentra en la misma Calle del Recuerdo, lugar frecuentado por intelectuales, estudiantes y turistas.

Turismo de Aventura. Este ha tenido gran acogida, algunos turistas se divierten con la utilización del Cable Vuelo sobre la zona del embalse; otros, practican la escalada en la gigantesca piedra “El Peñón de Guatapé”, antes llamado piedra de El Peñol.

El Parque de Los Patos. Ubicado a orillas del embalse, con kioscos dotados de asaderos, y diferentes servicios para el descanso familiar.


Megaproyectos

El alcalde de Guatapé, John Jairo Martínez López, elegido por el partido Cambio Radical, comprometido con una gestión social y participativa, lidera cambios imperativos en esa localidad, en razón de su irreversible vocación turística.

El mandatario se propone lograr mayor bienestar para los guatapenses, en cuanto a educación, salud, vivienda, empleo, servicios públicos, desarrollo agropecuario, etc., con el impulso de trascendentales megaproyectos que reforzarán su destino turístico, y marcarán un hito en la celebración de los 200 años de ese municipio, en 2011.

Teleférico. Este tendrá un impacto turístico de la mayor importancia, en todo el Oriente. El gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos, está comprometido con esta obra que unirá, turísticamente, los municipios de Guatapé y El Peñol. Ya se están haciendo los diseños y la primera etapa irá desde la torre de lanzamiento del Cable Vuelo en Guatapé, hasta el islote Aguaceritos, atravesando el embalse.

La construcción de un Parqueadero para 1.200 automotores, en área de 21.000 metros cuadrados, complementado con un Mall comercial; el mejoramiento de la vía Marinilla - El Peñol – Guatapé; una Playa artificial en el parque de Los Patos; la Ampliación del malecón, en tres metros sobre la zona verde; el Parque del artista y del artesano, donde podrán exhibir y vender sus obras; y un Puente colgante, cerca a la torre de lanzamiento del Canopy; hacen parte de la infraestructura que se viene adecuando en Guatapé, para un mejor servicio a los turistas.

Entre los megaproyectos, también están contemplados:

Proyecto turístico Panagua. Este será un complejo para hospedaje, diversión y deportes, en un total de 15 hectáreas. Capital público y privado, permitirá llevar a feliz término este proyecto.

Zocalización. Los zócalos o frisos de las viviendas en Guatapé, constituyen un patrimonio cultural y son símbolo de identidad. De origen ruso-francés, son elaborados con esmero y creatividad, y se refieren a temas políticos, económicos, naturales, paisajísticos, familiares, educativos, religiosos, etc. Por todo esto, la administración municipal apoyará su diseño, en todas las fachadas.